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jueves, 17 de agosto de 2017

LOURDES TORRES, MUCHO MAS DE LO QUE ESCRIBIÓ EL CRONISTA

SE QUEDO CORTO EL CRONISTA
   La nota que da cuenta del fallecimiento de Lourdes Torres no le hace justicia. Dice que fue autora de más de doscientos temas y que compartió escenario con Celia Cruz.

  Evidentemente el autor del escrito no tiene ni puñetera idea de quien fue Lourdes, de su valía como persona y como artista, de su talento de autora, de la dulzura de su voz, de su afinación perfecta, de lo profesional que fue, del aprecio y el respeto que le tenemos todos los que trabajamos con ella, del lugar que se ganó a pulso en la historia de la farándula y la música cubanas.

 

  Se quedó corto el cronista.
  No habló de su larga etapa con Los Modernistas, uno de los cuartetos punteros cuando en Cuba había que partirla para ser considerado cuarteto de primera. Ni se refirió a su brillante carrera de solista, dándolo todo en el escenario, transmitiendo la emoción que hay que transmitir para poner de pie a un teatro entero.

   Qué noticia más triste la de que Lourdes se ha ido. Y qué amargura nos da que de ella solo se destaque que compartió escenario con Celia. Como si trabajar en el mismo espectáculo con la gran Celia fuera lo más importante de su carrera larga y magnífica. Como si Lourdes no fuera la gran estrella, la Señora Lourdes que se ganó la admiración de todo un pueblo donde quiera que viva.


   Que solos nos estamos quedando los que vivimos la etapa grande de nuestra música. Para despedir en la distancia a la gran Lourdes, para amarla en el recuerdo, hoy y mañana y siempre echaré una lágrima por ella mientras escuche “Fue así que te olvidé”, una de las canciones más hermosas que se han escrito en español.

miércoles, 24 de mayo de 2017

PEDRAZA GINORI MEMORIAS CUBANAS, Libros 1 y 2

   Hola:
   A los lectores del blog, les informo que a través de la empresa editora norteamericana Create Space / Amazon se han publicado, en formato papel, los dos libros de mis "Memorias Cubanas".


   Sus páginas son un compendio de mis experiencias y mis circunstancias, vividas en el mundo de la televisión, los espectáculos, la creación musical, la radio, la publicidad y la prensa.
   Los dos volúmenes recogen, en clave autobiográfica, sucesos, “batallitas”, semblanzas, anécdotas y reflexiones personales de los 57 años transcurridos desde el día de 1938 en que nací en Esperanza (Las Villas) hasta el de 1995 en que abandoné definitivamente Cuba para asentarme en Galicia.
   Son, en total, 81 piezas. Algunas han aparecido en mi blog y ahora las he sometido a un proceso de edición, corrigiéndolas, ajustándolas y dándoles unidad estilística. Otras son crónicas nuevas, escritas especialmente para el libro impreso.

EL BLOG DE PEDRAZA GINORI / SU LISTA DE PIEZAS PUBLICADAS

AQUÍ  ESTÁ  LA  RELACIÓN
DE  TODAS  LAS  PIEZAS
QUE  SE  HAN  PUBLICADO  EN  ESTE  BLOG
/////
PARA ACCEDER A UNA DE ELLAS,
PULSE SOBRE EL TÍTULO

MI AMIGO PEPE PELAYO

  Después de un paréntesis de 20 años autoperdido en España (muchos creían que me había muerto), tiempo que me tomé para reflexionar y reciclarme tras la traumatizante experiencia de vivir en la Cuba que proclamaban socialista y no era ni socia ni lista, allá por 2013 saqué la cabeza del hueco y decidí abrir un blog y hacerme una cuenta en Facebook. Y empezaron a aparecer antiguos amigos, compañeros de aventuras y personas valiosas a las que admiro (muchos se alegraron de que no me hubiera muerto) y que tuvieron la gentileza de insertarse en el nuevo colectivo de gente chévere que integra la novena conque juego los últimos innings de mi juego vital.
  Entre ese piquete que me cayó de fly, sin yo esperarlo, está un matancero con el que no compartí en Cuba (trabajó muy poco conmigo) pero se ha convertido, a pesar de la enorme distancia geográfica que nos separa (reside en Santiago de Chile), en uno de mis mejores consortes, ambias, ecobios, aseres o como se diga ahora en idioma criollo.

Pedraza Ginori (izq) y Pepe Pelayo
en la Plaza Mayor de Ourense, Galicia. Mayo 2017

domingo, 12 de marzo de 2017

DICEN QUE HA FALLECIDO EVA RODRÍGUEZ




  Me dicen que ha fallecido Eva. Pero no me lo creo. Entro en Internet y encuentro la noticia que lo confirma. Pero ya saben como es Internet de mentirosa.
  No es cierto, no puede ser verdad. No es posible que se haya ido, que el mundo se haya quedado sin la generosidad, el entusiasmo, la sonrisa, el buen rollo, el amor por la profesión, el compañerismo bien entendido de esa mujer excepcional que pasó por los charcos del ICRT sin mancharse con la traición o la maledicencia, que no escatimó apoyo y ayuda para todos los que empezábamos, que repartió lealtad y amistad a sus compañeros y entusiasmo y buen ánimo a millones de cubanos.
  Dice Internet que ha muerto por problemas cardíacos. Mira que hay que soportar mentiras. Es falso que le haya fallado el corazón porque el de ella es de los buenos, de los que no fallan nunca. Y si no, que se lo pregunten a los que la conocemos, a los que la hemos visto echar palante a pesar de las ingratitudes y las dificultades, a los que creemos que su sonrisa, eterna, maravillosa y sobre todo sincera, no se puede apagar nunca.
  Sigan mi ejemplo. No le hagan caso a quienes afirman que se fue. Porque lo que no es posible, simplemente no puede ser. Y Eva Rodríguez no se ha ido, está hoy, como ayer, en el recuerdo. Y de ahí, nadie se va.

jueves, 5 de enero de 2017

BRAVO, CAMPEÓN, TE LO HAS GANADO

  Ahí está él, el pequeño aguacate que me ha derrotado. En la foto, tomada hace pocas horas en la cocina de mi hogar, le ven tal y como es: valiente, imperturbable, terco, voluntarioso, dispuesto a salirse con la suya.


  A mediados de diciembre adquirí en el super una bolsita donde se acotejaban él y dos de sus semejantes. Normalmente los venden verdes y hay que dejar pasar unos días hasta que, maduros, se puedan comer. Sus compañeros hace rato que cumplieron con su deber y enriquecieron mis comidas de Nochebuena y Fin de Año.
  Pero pasó el tiempo y él siguió ahí, en el frutero, como si tal cosa, exactamente igual que la mañana en que lo traje a casa, tan duro como un palo, ignorando el obligado proceso de maduración que la naturaleza diseñó para su especie.
  Ayer, como todos los días desde hace tres semanas, lo palpé. Y nada. Continuaba sólido y compacto cual diamante, encerrado en sí mismo, haciéndose pasar por una piedra. Y una vez más me quedé con las ganas de comérmelo (más bien de "jamármelo"), de disfrutar de su sabor.

  Al principio, al observarle, no supe qué le pasaba. ¿Se estaría burlando de mí? Hasta que, pensando pensando, lo comprendí todo. Lo suyo no era burla sino desafío. Se trataba de un pequeño héroe empeñado en una batalla cuyas probabilidades de ganar eran mínimas pero por la que, pensaba él, valía la pena convertirse en mártir.
  Con su obstinación, él estaba reivindicando su derecho a envejecer tranquila y dignamente y a no terminar en las fauces golosas de un empedernido asesino de frutas como yo.

  Y ahí está, firme, entero, indoblegable. Nada puedo contra su épica lucha de bravo gladiador, contra su respetable sacrificio, contra la inercia que ejerce como arma. Así que, muy a mi pesar, le he perdonado. Le voy a dejar tranquilo, quietecito, hasta que fallezca por causas naturales.
  Anoche, reconcomido por dentro, encabronado, molesto por mi fracaso de Goliath ante un pequeño David vegetal e inofensivo que con su huelga me ha vencido, decidí fotografiarle y dar a conocer su historia en Internet para que la gente le conozca, admire su lucha y aprenda la lección que nos está dando: algunas veces bastan sólo la fortaleza moral, la entereza y la resistencia para conseguir los objetivos, por imposibles que parezcan.


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