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miércoles, 24 de mayo de 2017

MI AMIGO PEPE PELAYO

  Después de un paréntesis de 20 años autoperdido en España (muchos creían que me había muerto), tiempo que me tomé para reflexionar y reciclarme tras la traumatizante experiencia de vivir en la Cuba que proclamaban socialista y no era ni socia ni lista, allá por 2013 saqué la cabeza del hueco y decidí abrir un blog y hacerme una cuenta en Facebook. Y empezaron a aparecer antiguos amigos, compañeros de aventuras y personas valiosas a las que admiro (muchos se alegraron de que no me hubiera muerto) y que tuvieron la gentileza de insertarse en el nuevo colectivo de gente chévere que integra la novena conque juego los últimos innings de mi juego vital.
  Entre ese piquete que me cayó de fly, sin yo esperarlo, está un matancero con el que no compartí en Cuba (trabajó muy poco conmigo) pero se ha convertido, a pesar de la enorme distancia geográfica que nos separa (reside en Santiago de Chile), en uno de mis mejores consortes, ambias, ecobios, aseres o como se diga ahora en idioma criollo.

Pedraza Ginori (izq) y Pepe Pelayo
en la Plaza Mayor de Ourense, Galicia. Mayo 2017

  A Pepe Pelayo, el gran humorista, lo valoro mucho como profesional y lo quiero mucho como persona. Escritor, actor, comediante, teórico del humor, creador y director de aquel fenómeno que marcó un antes y un después en el humor cubano, La Seña del Humor de Matanzas, presidente de la fundación Humor Sapiens, intelectual reconocido en todas partes y 50 cosas más, todas buenas. Pepe es el mejor ejemplo de un tipo que vale muchísimo, con un talento extraordinario y vive la vida con una sencillez que apabulla, como si fuera simplemente el anónimo vecino del quinto piso que lo más importante que hace es bajar la basura todas las noches.
  Él y yo hemos constituido una sociedad de bombos mutuos. Dice que soy un maestro y yo digo lo mismo de él. Pero hay una diferencia fundamental en ambas opiniones: él se equivoca y yo no.
  Bueno, a lo que iba. En estos días, he tenido la suerte de compartir en persona con mi amigo Pepe, que anda de visita por mi Galicia, y de nutrirme de la sabiduría que despliega cuando habla, de su bondad y de su desprendimiento.


En el parque Alameda do Concello, Ourense, Galicia.
De izq a derecha: Alex Pelayo (hijo de Pepe),
Pedraza Ginori y Pepe Pelayo.
Mayo de 2017
  Resulta que soy un tipo con suerte porque Pepe es un ser humano formidable, de esos que en dialecto cubano se podría describir como “es un bestia pero no está en ná”, y yo tengo la fortuna de que seamos amigos. Buenos amigos.
  Como diría la Violeta Parra de su querido Chile: 
  Gracias a la vida, que me ha dado a Pepe.


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  El 21 de mayo de 2017, cuando él leyó el texto que aparece arriba, escribió lo siguiente en su muro de Facebook:
  Estimadísimo Eugenio “Yin” Pedraza Ginori:
  Para muchos, usted y yo tenemos un plan de marketing que consiste en decirnos abundantes halagos con frecuencia. Por tal motivo me veo en la obligación de aclarar ese punto que amenaza con manchar nuestra imagen.
  Es mi deber entonces declarar bajo juramento a quien pueda interesar:
  Primero.- Casi todo lo formidable de mi carrera en el humor, afirmado por usted en su texto (el cual copio más abajo), es exagerado según mi criterio. Y en mi valoración incluí la falsa modestia.
   Segundo.- Mi opinión sobre usted se argumenta en hechos y no en subjetividades. Por ejemplo, usted es un extraordinario compositor de música popular, porque temas ya inmortales como “El final no llegará”, “Mía la felicidad” y “La vida es una semana” (por sólo mencionar 3), han sido inmortalizadas por trascendentales voces de la Canción Cubana. Y por otro lado, aseguro siempre que usted es un Grande de la Cultura Cubana, porque la obra que hemos disfrutado con su talento como director, realizador, guionista y productor de televisión, director y guionista de radio, documentalista, teatrista, director y organizador de eventos y espectáculos, profesor y publicitario es increíble. Usted es “todo terreno”, un crack.
   Tercero.- Yo soy su más fanático admirador, como se nota en el punto anterior, pero declaro que no soy su amigo por eso. Lo considero uno de mis mejores amigos, porque he comprobado su calidad humana y sus valores. Hemos coincidido bastante en principios éticos, en pensamientos, en conceptos de todo tipo. Y lo he comprobado en un tiempo breve comparado con lo normal, que es pasarse una vida para solidificar una amistad.
  El agradecido por tenerte en mi vida soy yo, mi muy señor mío.
  Un sincerísimo abrazo, hermano.
  Pepe Pelayo.

 Me gusta que mis amigos sean amigos entre sí.
Por ello le presenté a Pepe a Marcos Válcarcel Gregorio,
profesional que integró la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba
y maestro que lleva muchos años formando músicos.
Aquí estamos en Vigo, mayo de 2017
 
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 La empresa norteamericana Create Space / Amazon ha publicado,
en formato papel, dos libros de mis "Memorias Cubanas".
Sus páginas son un compendio de mis experiencias y mis circunstancias, vividas en el mundo de la televisión, los espectáculos, la creación musical,

la radio, la publicidad y la prensa.
Los dos volúmenes recogen, en clave autobiográfica, sucesos, “batallitas”, semblanzas, anécdotas y reflexiones personales.
El Libro 1, “Eugenito quiere televisión”, tiene 342 páginas. 

El Libro 2, "Quietecito no va conmigo", 362 páginas.
Ambos están a la venta en las webs
 www.createspace.com  www.amazon.com  www.amazon.es

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