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martes, 13 de mayo de 2014

CONCURSO GUZMÁN 78, LA SORPRESA

Esta pieza de mi blog la dedico a toda la gente que se dejó la piel
para que el Guzmán 78 fuera lo que fue.
A mis compañeros y colaboradores que, donde quiera que estén,
seguramente recuerdan aquellos días lejanos, agotadores y felices
con la misma emoción y el mismo cariño conque los evoco yo.


SE VA LA LIEBRE
    El viernes 20 de enero de 1978 apareció publicada en el diario Granma, de circulación nacional, una información sobre un nuevo certamen organizado por el Instituto Cubano de Radio y Televisión: el Primer Concurso Adolfo Guzmán de Música Cubana.
    Se trataba de una más de las miles de iniciativas de todo tipo que se hacían en saludo al XI Festival de la Juventud y los Estudiantes, que se celebraría en Cuba en el verano de aquel año.
    La nota del Granma incluía la convocatoria y las bases, que reproduzco aquí precisando algunas modificaciones que se hicieron después.

CONVOCATORIA
El Instituto Cubano de Radio y Televisión espera el XI Festival Mundial
de la Juventud y los Estudiantes con un evento de gran significación,
el primer Concurso “Adolfo Guzmán” de Música Cubana ICRT.
A tal efecto invita a todos los autores musicales residentes en el país
a participar en este concurso que habrá de celebrarse
en la Ciudad de La Habana los días 29 y 30 de junio y 1 y 2 de julio de 1978. 
Estas fechas se cambiaron posteriormente. Los espectáculos del concurso se celebraron del 15 al 18 de junio de 1978.

B A S E S
1. Las obras que se remitan podrán ser de cualquier género de la música cubana,
inéditas o que no hayan sido ejecutadas en público, y tendrán como tema único
“la juventud”, que podrá ser tratado libremente.
2. Las obras deben estar escritas a tres pentagramas.
En el pentagrama superior irán la línea melódica y la letra,
debiéndose colocar la misma por sílabas debajo de las notas correspondientes.
Los dos pentagramas restantes serán para la armonización de la obra.
3. Cada autor podrá presentar dos obras como máximo.
4. Las obras a concursar no tendrán un carácter anónimo
por lo que en un lugar visible deberán llevar el nombre y la dirección
del autor o autores, en el caso último señalando la participación
de cada cual en la creación.
5. Las letras de las obras, además de lo expresado en el punto 2,
deberán enviarse escritas a máquina en original y copia.
6. El jurado sólo seleccionará una obra por cada autor,
devolviendo al término del concurso las obras que no sean escogidas.
7. La decisión del jurado es irrevocable e inapelable.
8. Las obras seleccionadas serán objeto de una cuidadosa
orquestación e interpretación. El jurado será responsable de señalar
los orquestadores e intérpretes idóneos para cada obra.
El jurado no decidió quienes serían los orquestadores e intérpretes. Lo hizo la Comisión Organizadora.
9. Las obras seleccionadas serán ampliamente divulgadas
en la programación de radio y televisión,
con el propósito de dar a conocer las mismas y sus autores.
10. Se otorgará un Gran Premio de $1,000.00
además de un Primer Premio de $750.00 y un Segundo y Tercero de $500.00
cada uno, que con ocho menciones harán un total de doce obras premiadas.
Se otorgarán tres premios del público a las mejores interpretaciones,
un premio a la mejor orquestación y un premio que otorgará la prensa.
Al constituirse el jurado, no se le obligó a dar ocho menciones y se le dejó en libertad para conceder la cantidad de ellas que considerara oportuna. También se determinó entregar diplomas (llamados “distinciones”) a las obras finalistas que no recibieran galardones.
Al final, el público otorgará un premio a la mejor obra
según el criterio que se recoja en todas las provincias
y que se dará a conocer el día de las premiaciones.
Debido a la dificultad de establecer un sistema rápido y fiable de recogida de votos en las provincias, la Comisión Organizadora suspendió el anunciado premio del público de nivel nacional.
Las obras premiadas serán impresas en un disco de larga duración
de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales.
11. Las obras podrán entregarse o enviarse por correo certificado
a partir del 15 de diciembre de 1977 al 31 de marzo de 1978
en las oficinas del concurso, Instituto Cubano de Radio y TV,
Calle 23 entre L y M, Vedado, Habana 4.
Las entregas personales serán en horas laborables.
Comisión Organizadora.

    Me enteré de la existencia del concurso leyendo aquel Granma.
Alberto Vera
     Pocos diás después, yo caminaba por el pasillo exterior del edificio Radiocentro que daba a la calle 23 cuando me topé con el compositor Alberto Vera (1), quien era a la sazón Director General de Música del ICRT.
    En nuestra charla salió a relucir la convocatoria. Me dijo que el organismo quería darle bola al certamen, que tuviera amplia repercusión, ya que se trataba de un evento en saludo al onceno festival. Y me invitó a dirigir los espectáculos en los que se presentarían las obras finalistas y las premiaciones. Dije que sí inmediatamente.
    -- Ve pensando a ver qué se te ocurre y, cuando tengas una idea, ven a verme –remató Vera aquel encuentro informal al aire libre.

EL CREADOR MUSICAL
    Auspiciados primero por el Consejo Nacional de Cultura y después por el Ministerio de Cultura, de 1971 a 1977 se convocaron concursos de obras musicales en todas las provincias cubanas. Las obras ganadoras participaban en un evento nacional denominado Festival del Creador Musical.
    Al principio de su andadura, se le dio amplia cobertura en los medios de comunicación. En diciembre del 71, el ICRT colaboró con Cultura desplazando desde La Habana hasta Cienfuegos un equipo de control remoto para transmitir, en directo y por el Canal 6, la última noche del primer festival. Yo fui el director de aquella emisión, que se originó en un gran escenario situado en la zona de Punta Gorda.
 
I FESTIVAL NACIONAL DEL CREADOR MUSICAL
Espectáculo de clausura
Domingo 19 de diciembre de 1971
Control remoto desde Punta Gorda, Cienfuegos
En directo / Canal 6 / 21:20 horas / Duración: 110 mins
Artistas invitados: Orquesta Revé / Conjunto Rumbavana / Omara Portuondo / Rosita Fornés / Elena Burke 
Algunos intérpretes de obras del concurso: Andrés Hernández y Tony Olmes (Oriente), Lorenza Miranda (Las Villas), Pedro Alfonso (Matanzas) y Beatriz Márquez (La Habana), quien cantó de su padre René Márquez “En el cielo de mi vida”, obra que obtuvo el primer premio

Organización, producción y dirección artística: Consejo Nacional de Cultura
Dirección para televisión: Pedraza Ginori

    Como ocurrió con tantas iniciativas, con el paso del tiempo a estos eventos se les fue quitando el apoyo, sobre todo el de la difusión de sus obras por parte de la radio y la tele. En el 77, su último año, el Creador Musical era un festival agonizante, sin repercusión nacional.
    En este contexto, con estos antecedentes directos, surgió el Concurso Adolfo Guzmán.

ME MONTÉ CON LA GUAGUA ANDANDO
   O sea que me incorporè al Guzmán cuando ya estaba en marcha el plazo para presentar obras y creada una Comisión Organizadora presidida por Alberto Vera. Entre las personas que la formaban inicialmente recuerdo a Graciela Alamar (encargada de prensa y relaciones públicas), a Agustín Toledo (el organizador y vínculo directo con la presidencia del organismo), a Israel Miranda (responsable del archivo de música del ICRT), a Roberto García (que atendía todo lo relacionado con la radio), a Tony Marticorena (que era una especie de administrador) y al Maestro Miguel Patterson, uno de los jóvenes directores de la Orquesta de la Radio y la Televisión (quien se entregó con mucho entusiasmo a su labor de coordinar todo lo relativo a la parte musical del concurso).
Miguel Patterson
    Patterson, un holguinero fácil y talentoso, serio y metódico, fue uno de los responsables directos del éxito que alcanzó el evento desde sus primeras ediciones. Él y yo trabajamos durante varios años en éste y en otros proyectos y ese tiempo compartido en las buenas y en las malas, sirvió para sedimentar una buena amistad entre nosotros.

VELA EN LOS ENTIERROS
    Un día de la semana siguiente, visité a Vera en su despacho del octavo piso de Radiocentro y le expuse las dos o tres ideas centrales que se me habían ocurrido. Una era la celebración de galas dedicadas a autores o temáticas, la primera de las cuales debía ser, of course, la del Maestro Guzmán.
    Los que han leído otras piezas de este blog ya saben que yo acostumbraba a coger vela en los entierros aunque no me la dieran. En lugar de limitar mi participación en el Guzmán ocupándome de la dirección artística de sus espectáculos y punto, como hubiera hecho cualquier otro -y como hicieron algunos de los directores que me sucedieron-, desde el principio me involucré en el todo y no en una parte.
    Así que en esta primera reunión ya le solté a Vera que debíamos poner la luz larga y trabajar con la vista puesta no sólo en el 1978 sino en los años siguientes. A mi juicio, el éxito del concurso a largo plazo debía apoyarse en dos aspectos.

    El primero de ellos era que la radio y la televisión se pusieran al servicio del certamen. Había que lograr que las canciones finalistas del 78 se conocieran por el gran público. Sólo así los autores de renombre participarían en próximas ediciones.
    El segundo, su carácter nacional. Ya que no habrían selecciones provinciales, debería cuidarse que hubiese una representación significativa de compositores y cantantes de las provincias.
    Parece que a Vera le cayó bien lo que dije porque me ratificó su invitación y no pasaron muchos días sin que mi nombre apareciera en un documento como miembro de la Comisión Organizadora.

UNA HERENCIA COMPLICADA
    El triste final del Creador Musical, un evento fallecido por agotamiento y desinterés, nos había dejado una herencia complicada. En 1978, como pudimos comprobar, muy pocos creadores de primera línea estaban dispuestos a inscribir sus obras en un evento competitivo.

    Y en cuanto a los vocalistas que disfrutaban de popularidad, más de lo mismo. Por mucho que se insista en que es la canción la que compite, el gran público tiende a pensar que es el cantante el que pierde o gana. Así que tocamos a algunas puertas y recibimos un firme no o un tibio “deja ver” por respuesta.
    O sea, que teníamos enfrente una desafío difícil: producir,
con autores e intérpretes poco conocidos, un gran acontecimiento cultural que sonara y resonara en toda Cuba. Sin embargo, a nadie de los que estábamos fabricando el primer Guzmán le entró un tembleque por esto.

1162
     En la edición del domingo 9 de abril de Juventud Rebelde, se reseñaba una conferencia de prensa del presidente de la Comisión Organizadora en que informaba que, como estaba previsto, el plazo de admisión se había cerrado el 31 de marzo. Se recibieron 1162 obras procedentes de todas las provincias del país. La Habana con 758 y Santiago de Cuba con 135 fueron las que más temas enviaron.
    Y daba otros detalles. Por ejemplo, los espectáculos se habían adelantado dos semanas en relación con las fechas anunciadas en la convocatoria y se ofrecerían del jueves 16 al domingo 18 de junio en el teatro Karl Marx. Serían transmitidos en directo por el Canal 6 y Radio Progreso Cadena Nacional.
    Competirían 24 obras finalistas. Cada una de las tres primeras noches se darían a conocer ocho. Las que resultasen galardonadas se volverían a presentar el último día, en la Noche de las Premiaciones.
    Vera anunció que se le daría la mayor importancia a la difusión. Antes de los espectáculos finales, se grabarían en los estudios del ICRT las 24 canciones de la competencia y se enviarían en cintas a todas las emisoras radiales del país para que fueran incluidas en sus programaciones al día siguiente de ser interpretadas en vivo en el Karl Marx. Durante el fin de semana del concurso, Televisión Cubana ofrecería programas especiales en horario de tarde mostrando en video tape las interpretaciones de las obras finalistas.
    En cuanto a los tres premios del público, 48 urnas y miles de boletas de votación estarían disponibles en el vestíbulo del teatro para recoger las preferencias de los asistentes sobre los ocho cantantes de cada noche.
    Y la EGREM confirmaba que sacaría, lo más pronto posible, dos discos LP con 12 canciones en cada uno.


LAS 24 FINALISTAS

    El 28 de abril, menos de un mes después del cierre del plazo de admisión, los medios de comunicación informaban ya los títulos de las 24 canciones seleccionadas y los nombres de sus autores. Nos entusiasmó comprobar que, a pesar de la camisa de fuerza que significaba crear ciñéndose al tema "la juventud", el nivel de calidad de las elegidas era bastante bueno.
    El siguiente paso para los organizadores: buscarle defensores a las obras. No resultó fácil pero, echándole ingenio y diplomacia, logramos armar en un tiempo relativamente corto un elenco de intérpretes de probada calidad.
    Entre ellos había seis aficionados que no temieron participar de igual a igual con los profesionales: Victoria de la Paz, Ramón Palacios Chenique, Frank Ferrer, Raquel Hernández, Miguel Ángel Céspedes y Viviana García.

OBRA FINALISTA – AUTOR/ES (Ciudad donde reside) – INTÉRPRETE (Ciudad)
1. Adelante por la felicidad – Publio Medina (Pinar del Río) – Ramón Palacios Chenique (Habana)
2. Así es la juventud – Juan Formell (Habana) – Lázaro Morúa (Habana)
3. Canción a una mujer común – Tony Pinelli (Habana) – Jesús del Valle “Tatica” (Habana)
4. Canción de nuestra bella juventud – Daisy Gutiérrez y Miriam Gutiérrez (Santiago de Cuba) – Cuarteto Yo, Tú, Él y Ella (Habana)
5. Canción eterna de la juventud – Marta Valdés (Habana) - Viviana (Habana)
6. Canción para cualquier amanecer – Gerardo Pujol (Placetas) – Armando Cruz (Habana)
7. Canción para el joven ausente – Miguel Pérez (Mariel) - Raquel Hernández (Habana) 
8. Canción para estos años – Joaquín Betancourt (Habana) – Esperanza Ibis (Santiago de Cuba)
9. Canción por nuestros jóvenes de ayer – María Raquel Martí y Juan Vicente Díaz (San José de las Lajas) – Miguel Ángel Céspedes (Habana)
10. Decir tu nombre – Jorge Luis Piloto (Cárdenas) - Bobby Carcassés (Habana)
11. El futuro se agiganta – Luis Ricardo Zaballa (Sagua la Grande) – Mundito González (Habana)
12. El mundo es juventud – Ernesto Burgos (Santiago de Cuba) – Grupo Cuba 95 (Habana)
13. Hacia el futuro avanza – Manuel Trinchet (Mayarí) y Manuel de Jesús Leyva (Holguín) – Freddy Laborí “Chispa” (Holguín)
14. Invitación a una montaña lejana – Ariel Alfonso (Pinar del Río) – Fernando Sánchez (Pinar del Río)
15. Juntos felices cantamos – Andrés Leonard (Jovellanos) – Grupo Yaguarimú (Matanzas)
16. La nueva aurora – Iván Mulkay y Miguel Chávez (Habana) - Pedro Alfonso (Matanzas)
17. Mi tierra montuna - Pedro Gómez (Santiago de Cuba) – Orquesta Original de Manzanillo (Manzanillo)
18. Para la edad del primer beso – Lázaro García (Cienfuegos) – Marusha (Habana)
19. Pequeño tema para un gran amor – Gustavo Casals (Habana) – Elsa Rivero (Habana)
20. Poema de la juventud – Pedro Luis Ferrer (Habana) – Frank Ferrer (Habana)
21. Primavera, flor de juventud – Juan Pablo Torres (Habana) – Victoria de la Paz (Habana)
22. Sobran razones para amar – José Valladares y José Ricardo Quijano (Habana) – Ricardo Juan (Habana)
23. Soldados del sol – Omar González y Ramón Huerta (Habana) – Marta de Santelices (Habana)
24. Somos realidad – Ricardo Eddy Martínez (Habana) – José Ricardo Quijano (Habana)


    No he podido acceder a una lista completa de los orquestadores encargados de vestir armónicamente las obras que competían. Recuerdo a Pedro Coto (quien ganó el premio de instrumentación con “Canción por nuestros jóvenes de ayer”), Rey Montesinos, Paquito D’Rivera, Coco Leyva, Juan Pablo Torres, Juan Formell, Osmundo Calzado, Tony Taño, José Ramón Urbay, Mario Romeu, Alfredo Pérez Pérez, Pablo Hernández, Francisco García-Caturla, Enriqueta Almanza, Rolando Baró y Wilfredo "Pachi" Naranjo.

AJETREO EN LA COCINA
    Una vez seleccionadas las piezas finalistas y sus intérpretes, quedaba áun mucho trabajo por delante:     
 >> elaborar e imprimir la revista cancionero que se repartió gratis –no fue fácil que nos llegaran a tiempo las fotos y biografías de los autores-,
  >> realizar el trofeo del Gran Premio,

   >> copiar los arreglos musicales,
    >> grabar las 24 competidoras en el estudio 1 de Radio Progreso y enviarlas a las emisoras de radio de todo el país,
 >> confeccionar el vestuario de algunas -y algunos- participantes,
  >> construir la escenografía,
   >> imprimir las boletas de votación,
    >> fabricar los nuevos atriles para los músicos e instalarles iluminación propia,
    >> asegurar el traslado a La Habana de los participantes del interior, su alojamiento y comidas,
  >> formar el jurado,
en fin…

    La Dirección de Música cedió una pequeña oficina a la que bautizamos como "la cocina" porque era el sitio donde se cocinaban las ideas y se metía mano a las citadas tareas y a otras que fueron apareciendo por el camino. Cada día, allí el ajetreo era constante por parte de un piquete de gente muy comprometida e ilusionada con el evento: Vera y el personal de su departamento, Patterson, Miranda, Rey Montesinos, el actor Erick Romay, Daisy Díaz, Marticorena, Toledo, Roberto el de la radio... Todos queríamos que el Guzmán fuera un palo.
    Aclaración: no menciono más nombres porque mi memoria los tiene guardados en algún archivo por ahora extraviado en mi mente.

LA CUCHARETA DE ROBERTO
    En la primera mitad del 78, mi compromiso con la televisión era escribir y realizar “Yo también soy joven”. Todo el tiempo libre que me dejaba ese programa, lo dedicaba a la preparación del concurso.
    Desde un punto de vista personal, siempre supe que era una excelente oportunidad que se me presentaba y me empleé a fondo para aprovecharla. Trabajé más bien en la sombra, sin dar pistas a quienes querían saber los pormenores de los shows. Buscaba conseguir el tan importante efecto asombro que, efectivamente, se logró desde la primera noche.
    A excepción de Alberto Vera y Miguel Patterson, muy pocos estaban al tanto de mi proyecto en su totalidad. Tal era el misterio que faltando una semana o así, el director general de la tele, Roberto Díaz, me llamó a su despacho para preguntarme de qué iba todo aquello.

    Se mostró un poco celoso de que la producción estuviese a cargo de la Dirección de Música del ICRT y no de TV Cubana, a pesar de que esta última aportaba la mayoría del talento.
    Me pidió que le enseñara los libretos. Le dije que no estaban hechos aún y le dejé ver un boceto, una especie de escaleta llena de tachaduras. Le tiró un vistazo y como estaba difícil de entender, quiso que le contara la estructura y los detalles sustanciales.
    Lo hice. Metió la cuchareta en dos o tres cosas. Por ejemplo, la primera canción que iba a sonar en la noche inaugural era la más conocida de Adolfo Guzmán, “No puedo ser feliz”, interpretada por Esther Borja. Lo concebí así buscando un impacto emocional en el público, activando la memoria colectiva. Todo el mundo sabía que ella estaba muy ligada a la música y a la figura del Maestro y que había cantado esa obra decenas de veces. Por tanto, resultaba la intérprete ideal para causar lo que yo quería: que el teatro entero se pusiera de pie y rompiera en un largo y ferviente aplauso.
Esther Borja y Adolfo Guzmán
     A Roberto Díaz le pareció que aquel opening olía a naftalina, que era algo muy antiguo:
    --  ¿Esther Borja? ¿De verdad que vas a comenzar con Esther? Eso ya se ha visto mil veces en "Álbum de Cuba".
    Argumenté mi propósito. No entendió un carajo.

    -- Lo de poner “No puedo ser feliz” tiene lógica. Pero, yo preferiría una cantante joven –y mencionó el nombre de una intérprete que había debutado hacía poquito tiempo y a quien conocían sólo en su casa a la hora de comer.
    -- Pues yo insisto en Esther porque si lo canta ésa que tú sugieres, la gente no se va a conmover, no sentirá que el espíritu de Guzmán está dando vueltas por allí, no se va a calentar el ambiente y la noche empezará con un simple aplauso y no con una ovación.
    El tipo era poeta y comisario político pero no tenía ni repuñetera idea del mundo del espectáculo. Así que decidí explicarle muy por arribita el guión, le prometí tener en cuenta algunas de sus fútiles sugerencias -promesa que no cumplí- y escapé de allí lo más pronto que pude.
    Por cierto, por alguna razón que no recuerdo ahora, Esther no pudo actuar aquella primera noche. Y la gran Rosita Fornés ocupó su lugar de una manera brillante, logrando el efecto que yo pretendía.

Rosita Fornés abre el Guzmán 78 cantando "No puedo ser feliz"
El día de su grabación en Radio Progreso, Elsa Rivero ensaya con la Orquesta ICRT dirigida por Miguel Patterson

EL JUEVES
I Concurso Adolfo Guzmán de Música Cubana ICRT
Jueves 15 de junio de 1978
Primera jornada del concurso
Transmisión en directo desde el teatro Karl Marx / TV Cubana Canal 6 / 
Radio Progreso Cadena Nacional / 21:00 horas
P A R T I C I P A N T E S
Intérpretes de obras del concurso:
Elsa Rivero / Jesús del Valle “Tatica” / Cuarteto Yo, Tú, Él y Ella / 
Lázaro Morúa / Miguel Ángel Céspedes / Grupo Cuba 95 / Frank Ferrer
Orquesta Original de Manzanillo (dirigida por Pachi Naranjo)
Autores de obras en competición:
Gustavo Casals / Tony Pinelli / Daisy Gutiérrez y Miriam Gutiérrez / 
Juan Formell / María Raquel Martí y Juan Vicente Díaz /
Pedro Gómez / Ernesto Burgos / Pedro Luis Ferrer

Actuación del grupo Los Dada, dirigido por Raúl Pastora

Artistas invitados: Rosita Fornés / Héctor Téllez /
Grupo Los Dada / Miriam Ramos (con Ahmed Barroso, guitarrista) /
Miguel Chávez / Conjunto Los Latinos
Gala “La música de Adolfo Guzmán con sus intérpretes de siempre”
Elena Burke
con Armando Pico / Aurelio Reinoso / Reinaldo Henríquez / Gina León / María Remolá / Cuarteto Los Modernistas / Alba Marina / Marta Justiniani / Elena Burke / Rosita Fornés 
Acompañantes: Orquesta de la Radio
y la Televisión
dirigida por Miguel Patterson,
Rey Montesinos, Alfredo Pérez Pérez,
José Ramón Urbay, Tony Taño,
Mario Romeu y Osmundo Calzado /
Octeto del Coro de la Radio y la Televisión,
dirigido por Octavio Marín e Hilda Marín
Discurso de presentación del concurso:
Nivaldo Herrera, presidente del ICRT
Presentadores: Germán Pinelli, Héctor Fraga,
Eva Rodríguez, Teresita Segarra,
Marialina Grau y Ramón Álvarez Viejo 
Producción: Edgardo Carrillo
Escenografía: Pedro Campanería / Rodolfo González
Responsable de vestuario: Grecia García
Iluminación: Celsi Ariosa / Tirso Corrales
Audio: EGREM
Jefe de escena: Jorge Nelson Ferreiro
Dirección para televisión: Loly Buján
Guión y Dirección General: Pedraza Ginori

La gala con la música de Guzmán ha terminado y con ella la primera noche. De izq. a derecha: Elsa Rivero, Armando Pico, Alba Marina, Gina León, Marta Justiniani, Elena Burke, Héctor Fraga, Eva Rodríguez, Miguelito de la Uz (de Los Modernistas), Teresita Segarra, Marialina Grau y Ramón Álvarez Viejo.

DE AFUERA
    El viernes en la mañana, cuando llegué al Karl Marx para el ensayo general de la segunda jornada, noté que el ambiente estaba cargado de buenas vibraciones. Los músicos, los técnicos, los artistas y autores, los empleados del teatro, todos estaban entusiasmados. Las favorables opiniones de asistentes y televidentes sobre el primer espectáculo, inyectaron optimismo al personal. La gente de la calle no se esperaba lo que vio. La palabra que más sonaba en los corrillos era “sorpresa”.  Uno de los elogios que nunca se me ha olvidado fue “parecía un espectáculo de afuera”.

FORMELL

    Una de las ideas que se me habían ocurrido era la de dedicar cada año una gala a la música de un compositor destacado. Como en 1978 estaba de moda el concepto “juventud”, pensé que sería acertado elegir un autor joven. Y ése fue Juan Formell, que llevaba diez años seguidos pegando hits, intepretados primero por la orquesta Revé y Elena Burke y después por sus arrasadores Van Van.

LOLITA
    El viernes por la tarde, cuando terminó el ensayo y Loly Buján, mi esposa y la directora encargada de la transmisión televisiva, y yo nos marchábamos del teatro, conocimos una noticia que nos llenó de preocupación. En un acto de salvajismo ocurrido en una guagua repleta, alguien había empujado a la mamá de ella, haciéndola caer a la acera. Mi suegra Lolita se encontraba en el hospital con su cadera rota. Hacia allá fuimos, consternados.
    Aquella segunda noche, Loly no dirigió las cámaras desde la unidad de control remoto. Su lugar lo ocupó Jorge Nelson Ferreiro, quien como jefe de escena se sabía el espectáculo al dedillo. Del hospital, yo volví al Karl Marx para atender mi responsabilidad con el Guzmán.

EL VIERNES
I Concurso Adolfo Guzmán de Música Cubana ICRT
Viernes 16 de junio de 1978
Segunda jornada del concurso
Transmisión en directo desde el teatro Karl Marx / TV Cubana Canal 6 /
Radio Progreso Cadena Nacional / 21:00 horas
P A R T I C I P A N T E S

Intérpretes de obras del concurso: Ramón Palacios Chenique /
Marta de Santelices / Pedro Alfonso / Viviana / José Ricardo Quijano /
Freddy Laborí “Chispa” / Victoria de la Paz / Mundito González
Autores de obras en competición: Publio Medina / Omar González
y Ramon Huerta / Iván Mulkay y Miguel Chávez / Marta Valdés /
Ricardo Eddy Martínez / Manuel Trinchet y Manuel de Jesús Leyva /
Juan Pablo Torres / Luis Ricardo Zaballa
Artistas invitados: Juan Pablo Torres / Manuel “El Guajiro” Mirabal /
Jorge Aragón / Grupo Algo Nuevo / Clara y Mario /
Alejandro García “Virulo” / Ela Calvo /
Cuarteto Los Heraldos Negros / José Valladares
Acompañantes: Orquesta de la Radio y la Televisión
dirigida por Miguel Patterson, Rey Montesinos, Alfredo Pérez Pérez,
José Ramón Urbay, Tony Taño, Mario Romeu y Osmundo Calzado
Octeto del Coro de la Radio y la Televisión,
dirigido por Octavio Marín e Hilda Marín
Gala “La música de Juan Formell” con Orquesta Los Van Van /
Juan Formell / Elena Burke / Pablo Santamaría
Presentadores: Héctor Fraga, José Antonio Cepero Brito,
Teresita Segarra, Ana Margarita Gil y Douglas Fernández
Producción: Edgardo Carrillo
Escenografía: Pedro Campanería / Rodolfo González
Responsable de vestuario: Grecia García
Iluminación: Celsi Ariosa / Tirso Corrales
Audio: EGREM
Dirección para televisión: Jorge Nelson Ferreiro
Guión y Dirección General: Pedraza Ginori
Marta de Santelices, Los Heraldos Negros y Los Van Van actuando en la segunda jornada
EL OTRO CASTING
    Con la excepción del personal de la Orquesta y el Coro de la Radio y la Televisión que funcionaban adscritos a ella, la Dirección de Música del ICRT no contaba con los recursos humanos propios y necesarios para llevar a cabo un evento de la envergadura del Concurso Adolfo Guzmán. Así que en la Comisión Organizadora tuvimos que convertirnos en conspiradores, echar mano de astucia e ir convenciendo uno por uno a un grupo de excelentes profesionales que, en teoría debían ocupar su día a día trabajando en la programación de TV Cubana, para que se integraran de manera semiclandestina en nuestro proyecto. A mí me tocó gran parte de aquel trabajito de casting.
    De esa forma, el Guzmán 78 contó con colaboradores de lujo:

    Grecia García en la creación y supervisión del vestuario.
    Roberto Quintana en todo lo relativo al diseño (logotipo, trofeos, diplomas, revista cancionero…).
    Dos maestros como Celsi Ariosa y Tirso Corrales en el diseño de la iluminación.
    Pedro Campanería y Rodolfo González lograron el milagro de hacer, sin presupuesto ni materiales. una escenografía vistosa y agradable. Hay que ser magos para conseguirlo utilizando un logo lumínico que nos prestó la gente del XI Festival, unas tiras de papel de brillo y un adorno floral.
    Y hay que destacar el esfuerzo de los tramoyistas y pìntores de la televisión, quienes echaron el resto.
    La Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) trasladó hasta el Karl Marx su unidad móvil y se responsabilizó con el audio.
    Los empleados del teatro se portaron de maravilla.
    ¿Y qué decir de las chicas de Ediciones Musicales con Juanito de la Torre y Álamo a la cabeza? Cualquier alabanza que les haga se va a quedar corta. Siempre fue un placer trabajar con ellas, por su entrega, por su pasión.
    Que no se me pase mencionar a la gente de video tape, que preparaban los programas especiales en tiempo record. Ni al personal de Control Remoto de Televisión Cubana, siempre con las pilas puestas.
    Y el grupo de Maquillaje y Peluquería, haciendo maravillas a pesar del poco tiempo y los escasos medios.
    De todo el formidable equipo de aquel primer Guzmán quiero destacar en especial al productor Edgardo Carrillo, un tipo megainquieto con un entusiasmo a prueba de bomba, que se fajó a resolver problemas que parecían insolubles. Carrillo, una gran persona que desgraciadamente tuvo años después un trágico final, representa como nadie al incansable héroe anónimo que hay detrás de todo éxito y cuya mayor satisfacción no es que se le reconozca públicamente su trabajo sino que las cosas salgan bien.
EL SÁBADO
I Concurso Adolfo Guzmán de Música Cubana ICRT
Sábado 17 de junio de 1978
Tercera jornada del concurso
Transmisión en directo desde el teatro Karl Marx / TV Cubana Canal 6 /
Radio Progreso Cadena Nacional / 21:00 horas
P A R T I C I P A N T E S

Intérpretes de obras del concurso: Conjunto Yaguarimú
dirigido por Lázaro Junco / Fernando Sánchez /
Armando Cruz / Bobby Carcassés / Esperanza Ibis / Marusha /
Raquel Hernández / Ricardo Juan
Autores de obras en competición: Andrés Leonard / Ariel Alfonso /
Gerardo Pujol / Jorge Luis Piloto / Joaquín Betancourt / Lázaro García /
José Valladares y José Ricardo Quijano / Miguel Pérez
Artistas invitados: Maggie y Luis / Grupo Monumental /
Cuarteto Los Cañas / Miguel Ángel Piña / Alberto Herrero /
Ramón Veloz / Coralia Fernández /
Conjunto Palmas y Cañas dirigido por Miguel Ojeda /
Coro de la Radio y la Televisión, dirigido por Octavio Marín
Gala “El buen tiempo” con Omara Portuondo /
Martín Rojas (guitarrista) / Grupo acompañante
Acompañantes: Orquesta de la Radio y la Televisión
dirigida por Miguel Patterson, Rey Montesinos, Alfredo Pérez Pérez,
José Ramón Urbay, Tony Taño, Mario Romeu y Osmundo Calzado
Octeto del Coro de la Radio y la Televisión,
dirigido por Octavio Marín e Hilda Marín
Presentadores: Eva Rodríguez, José Antonio Cepero Brito,
Manolo Riveiro, Oneida Hernández y Eduardo Rosillo
Producción: Edgardo Carrillo
Escenografía: Pedro Campanería / Rodolfo González
Responsable de vestuario: Grecia García
Iluminación: Celsi Ariosa / Tirso Corrales
Audio: EGREM
Jefe de escena: Jorge Nelson Ferreiro
Dirección para televisión: Loly Buján
Guión y Dirección General: Pedraza Ginori

Artistas de la tercera noche.
Arriba: Bobby Carcassés y Omara Portuondo
Debajo: Raquel Hernández
En el piano, de espaldas, mi entrañable amigo Jorge Aragón, hoy fallecido



EL JURADO DELIBERA
    Al terminar el tercer espectáculo, en el que se presentaron las últimas ocho obras en competencia, el jurado se puso a deliberar. Lo presidía Patterson y lo formaban profesionales de reconocida trayectoria.
Miembros del Jurado del Guzmán 78. De izq. a derecha: Eduardo Ramos, Rolando Baró, Miguel Patterson, Osmundo Calzado, Tony Taño, Armando Romeu Jr. y Félix Guerrero. Aunque no aparece en esta foto, creo que había también un literato que conseguimos a través de la UNEAC, de quien no recuerdo el nombre.
      Durante varias horas de la noche del sábado al domingo estuvieron reunidos, dale que te pego, analizando y valorando hasta llegar a su veredicto. Yo me fui a dormir y, como estaba previsto, alguien me telefoneó cuando terminaron, en la madrugada, para informarme el palmarés. A esa hora, me senté a preparar el libreto de la Noche de las Premiaciones.
    Para la mañana del domingo yo tenía citado un ensayo en el teatro con los artistas invitados de ese día. Tratamos de mantener el secreto sobre los premios aunque resultó difícil. Sobre los atriles de la orquesta descansaban las partituras de las canciones finalistas que se iban a interpretar esa noche y aunque estaban colocadas sin el orden del programa, se fue filtrando la información de quién estaba en el ajo y quién no.


UNA DIGRESIÓN
    Siempre me ha llamado la atención la dificultad que tiene el ser humano para guardar secretos que considera intrascendentes. En el caso de los premios de un concurso, resulta casi imposible que alguien se entere antes de que se den a conocer y se guarde la información para sí.
    Algunos años después de este Guzmán, estuve presente en las deliberaciones del jurado encargado de seleccionar la canción que representaría a Cuba en el concurso de la OTI. En cuanto decidieron, tomé la palabra y les rogué que no divulgaran el fallo ya que eso echaría a perder el elemento sorpresa que yo quería lograr en el show de entrega de premios, a celebrar por la noche. Todos, personas mayores y con prestigio artístico, prometieron guardar silencio.
    No más salir de la reunión, uno de sus miembros, conocido cantautor, se sintió en la obligación de informar a un cantante amigo suyo de que no había sido elegido. Éste, a su vez, soltó prenda a otros interesados. Cuando llegué al estudio, todo el mundo lo sabía todo y el programa se había ido a la mierda, convirtiéndose en un desfile de canciones en el que nadie mostró emoción alguna.

LOS PROVINCIANOS LE DAN VIDA AL GUZMÁN

    La idea de que las provincias estuviesen representadas nos funcionó de maravilla. Las delegaciones del ICRT en el interior se pusieron pal Guzmán y gracias a ellas pudimos traer a tiempo a todos los autores e intérpretes residentes fuera de La Habana. Los alojamos en un sitio que el ICRT tenía no sé dónde, en el que se les acomodó y se les alimentó durante la semana del evento. Su presencia insufló calor humano y buena savia al concurso.
    Autores: Publio Medina (Pinar del Río), las hermanas Daisy y Miriam Gutiérrez (Santiago de Cuba), Gerardo Pujol (Placetas), Miguel Pérez (Mariel), el matrimonio formado por María Raquel Martí y Juan Vicente Díaz (San José de las Lajas), el cardenense Jorge Luis Piloto (quien años más tarde, ya en el exilio, se convertiría en un autor de renombre internacional), Luis Ricardo Zaballa (Sagua la Grande), Pedro Gómez y Ernesto Burgos (Santiago de Cuba), Manuel Trinchet (Mayarí), el holguinero Manuel de Jesús “Coco” Leyva (un acreditado arreglista que asumió la instrumentación de su obra finalista), Ariel Alfonso (Pinar del Río), Andrés Leonard (Jovellanos) y Lázaro García (Cienfuegos).
    Intérpretes: Esperanza Ibis (Santiago de Cuba), Fernando Sánchez (Pinar del Río), Grupo Yaguarimú y Pedro Alfonso (Matanzas), Freddy Laborí “Chispa” (Holguín) y la orquesta Original de Manzanillo.
    Como invitado especial vino el santiaguero Osmundo Calzado, alguien que no sólo dirigía muy bien la orquesta sino que creaba a su alrededor un entorno de simpatía y buen rollo que siempre es de agradecer en acontecimientos repletos de stress como era éste.
EL DOMINGO
I Concurso Adolfo Guzmán de Música Cubana ICRT
Domingo 18 de junio de 1978
Cuarta jornada: La noche de las premiaciones
Transmisión en directo desde el teatro Karl Marx / TV Cubana Canal 6 /
Radio Progreso Cadena Nacional / 21:00 horas
Cepero Brito y Teresita Segarra presentan a los autores
P A R T I C I P A N T E S
Obras que recibieron galardones y se interpretaron:
 Premio del periódico Juventud Rebelde a la obra 
que mejor aborda el tema de la juventud y del XI Festival:
“Canción para el joven ausente”, de Miguel Pérez,
cantada por Raquel Hernández
Premio de la revista Bohemia a la obra
que mejor refleja las raíces cubanas:
“Decir tu nombre” de Jorge Luis Piloto, por Bobby Carcassés
Mención: “Hacia el futuro avanza”, de Manuel Trinchet
y Manuel de Jesús Leyva, por Freddy Laborí “Chispa”
Mención: “Canción para estos tiempos”,
de Joaquín Betancourt, por Esperanza Ibis
Mención: “Invitación a una montaña lejana”,
de Ariel Alfonso, por Fernando Sánchez
Tercer Premio y Premio de la ANAP a la obra
que mejor trata la temática campesina: “Mi tierra montuna”,
de Pedro Gómez, por la Orquesta Original de Manzanillo
Segundo Premio: “Soldados del sol”, de Omar González
y Ramón Huerta, por Marta de Santelices
Primer Premio: “Canción por nuestros jóvenes de ayer”,
de María Raquel Martí y Juan Vicente Díaz,
por Miguel Ángel Céspedes
Gran Premio y Premio de la Prensa: “Canción eterna de la juventud”,
de Marta Valdés, por Viviana
Premios del público, otorgados por votación
de los asistentes a la mejor interpretación de cada noche:
Jueves 15: Cuarteto Yo, Tú, Él y Ella,
intérprete de “Canción de nuestra bella juventud”.
Autoras: Daisy Gutiérrez y Miriam Gutiérrez
Viernes 16: Ramón Palacios Chenique,
intérprete de “Adelante por la felicidad”. Autor: Publio Medina
Sábado 17: Ricardo Juan, intérprete de “Sobran razones para amar”,
de José Valladares y José Ricardo Quijano
Premio del periódico Trabajadores al mejor intérprete aficionado:
Miguel Ángel Céspedes, que defendió
“Canción por nuestros jóvenes de ayer”,
de María Raquel Martí y Juan Vicente Díaz.

Recibieron distinciones las canciones finalistas
que no obtuvieron premios o menciones del jurado
Entregaron premios: Soledad Cruz (Periódico Juventud Rebelde) /
Ilse Bulit (Revista Bohemia) / Raúl Rivero (UNEAC) /
Ricardo Machado (Revista ANAP) / Miguel Ángel Sánchez (Director de Música del Ministerio de Cultura) / Jorge Garrido (Periódico Trabajadores) /
Alberto Vera (Director de Música del ICRT) /
Omar Vázquez (Sección de Cultura de la UPEC) / Nicolás Guillén (UNEAC)
Marta Valdés recibe el trofeo del Gran Premio de manos de Nicolás Guillén. En el centro, una de las azafatas y el presentador Germán Pinelli.

Artistas invitados: Grupo Síntesis dirigido por Carlos Alfonso / Annia Linares /
 Los Papines / Rosita Fornés / José Antonio Méndez /
Orquesta Ritmo Oriental / Farah María
Acompañantes: Orquesta de la Radio y la Televisión
dirigida por Miguel Patterson, Rey Montesinos, Alfredo Pérez Pérez,
José Ramón Urbay, Tony Taño, Mario Romeu y Osmundo Calzado
Octeto del Coro de la Radio y la Televisión,
dirigido por Octavio Marín e Hilda Marín
Presentadores: Germán Pinelli, Héctor Fraga, Eva Rodríguez,
José Antonio Cepero Brito, Teresita Segarra y Eduardo Rosillo
Producción: Edgardo Carrillo
Escenografía: Pedro Campanería / Rodolfo González
Responsable de vestuario: Grecia García
Iluminación: Celsi Ariosa / Tirso Corrales
Audio: EGREM
Jefe de escena: Jorge Nelson Ferreiro
Dirección para televisión: Loly Buján
Guión y Dirección General: Pedraza Ginori
VIVIANA, LA NOVATA
Viviana
    Viviana García era en 1978 una muchacha que trabajaba en una bodega de Centro Habana. Le gustaba cantar y había participado en algunas actividades del movimiento de aficionados. Y para de contar. Cuando estábamos buscando intérpretes para defender las obras finalistas, alguien nos la recomendó. No contaba con una voz potente pero era afinada. Marta Valdés, tras escucharla, aceptó que fuera ella la intérprete de su “Canción eterna de la juventud” que acabó ganando el Gran Premio del Jurado y el Premio de la Prensa.
    Durante los ensayos, nos tuvo en vilo a todos. Se veía muy verde, verdísima. No sólo era una novata con poquísima experiencia sino que no dominaba el arte de pararse en un escenario con seguridad y expresar sentimientos. Era la primera vez que Viviana actuaba en un teatro de las dimensiones del Karl Marx, la primera con una gran orquesta detrás acompañándola, la primera en que vestía un traje de gala, la primera en que se enfrentaba a un público tan numeroso… Y para colmo le tocaba cantar una de la gran Marta, una compositora que se caracterizaba por las moñas que presentaban sus obras –remember “En la imaginación”, “Llora”, “No hagas caso”-.
    Pero la bodeguera se plantó allí sin más armas que su pequeña voz y su imagen de buena chica y enfrentó su gran desafío, quizás aterrada por el miedo escénico pero echándole ovarios. De más está decir que salió airosa.
    Para mí, aquellas actuaciones de Viviana fueron un símbolo de que la determinación y el arrojo son fundamentales si uno quiere triunfar en algo.

CANCIÓN ETERNA DE LA JUVENTUD
Gran Premio del Jurado y Premio de la Prensa
Autora: Marta Valdés
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A veces pienso que la juventud
es una mariposa singular
que no se cansa
nunca
de volar.
A veces pienso que la juventud
es una estrella fácil de alcanzar
para el que mira
siempre
más allá.
Eternamente joven ha de ser
el que sembró su amor en los demás
y cultivó la rosa roja
de la libertad.
Si en lo profundo de otro corazón
resuena tu cantar,
canción eterna de la juventud
será.

D O C U M E N T A C I Ó N

    En una crónica de Minerva Salado en la revista Cuba Internacional (edición de octubre del 78) se recogen estas palabras de Marta Valdés sobre su obra premiada:

    "Quise hacer una especie de ejercicio y demostrar la vigencia que tiene la obra de Adolfo Guzmán. Quise concursar con lo que yo creo que es la gran canción cubana y aproximarme al estilo de Guzmán en letra y música.
    Para mí haber triunfado en este concurso significa un nuevo punto de partida, sobre todo desde el punto de vista de la difusión.
    No hay dudas de que la difusión masiva es lo que hace que la música no sea olvidada".



    "Compañeros: 
Reciban mi más sincera felicitación por el magnífico, bello y humano concurso en homenaje al gran Maestro Adolfo Guzmán donde ha primado la calidad creadora e interpretativa de músicos, creadores e intérpretes".
Adolfo Guzmán (1920-1976)
Telegrama de César Alberto
Director de la Banda de Música
Ciego de Ávila


    "Como espectáculo, los ofrecidos en el Karl Marx se han caracterizado por el buen gusto en su confección, al exponer a través de los invitados y los concursantes diversas líneas de la música nacional, buen ritmo, agradable escenografía y balance adecuado".
Soledad Cruz
Períodico Juventud Rebelde
18 de junio de 1978

    Juan Formell, refiriéndose a la emoción que le produjo que el concurso dedicara una gala a su música:
    “No sé cómo explicarlo bien. Uno trabaja y trabaja y no piensa que le ocurrirán cosas así. Este reconocimiento me sorprendió y a la vez fue como una inyección, un impulso para seguir trabajando”. 

Periódico Juventud Rebelde
18 de junio de 1978 


    "Este concurso me ha hecho sentir músico por unos días. Ése ha sido mi premio, comprobar que mi música no está muerta para esta generación, porque se me ha acercado un montón de intérpretes jóvenes que han intercambiado conmigo y me han pedido mis números.
    Ahora sé que, aún cuando no hago canciones pegajosas, existo para los jóvenes. Y eso es lo que importa".

Marta Valdés
Periódico Juventud Rebelde
19 de junio de 1978

    El periódico Granma mostró en su primera página del 19 de junio una foto de Guillén entregando el trofeo a Marta. Fiel a su línea ultrapolítica, el diario consideró que antes de dar a conocer las obras ganadoras, era más importante resaltar la asistencia a la Noche de las Premiaciones de Blas Roca, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y Armando Hart, ministro de Cultura (ambos miembros del Buró Político del Partido Comunista de Cuba), Nicolás Guillén, presidente de la UNEAC y José Felipe Carneado (ambos miembros del Comité Central del PCC), Orlando Fundora, jefe del DOR y Nivaldo Herrera, presidente del ICRT.

    Cualquier semejanza con la crónica social del Diario de la Marina era pura coincidencia.

    "Uno de los instantes de mayor emoción fue cuando el más joven entre los autores, Ernesto Burgos, en nombre de todos los premiados, dio a conocer la donación al XI Festival del dinero en efectivo ganado por ellos en el concurso".

Roberto Quintana
Periódico Granma
19 de junio de 1978


    "Nos propusimos que el trofeo fuera una expresión viva del Maestro, por eso recurrimos al cristal para exponer la pureza y firmeza de Guzmán. El piano, que fue su instrumento básico de trabajo, está hecho con maderas cubanas.
    En el logotipo utilizamos la misma idea del piano con líneas estilizadas".
Roberto Quintana
Diseñador gráfico del concurso. Autor del trofeo del Gran Premio, rematado por un pequeño piano que, al abrirse, deja escuchar “No puedo ser feliz” del Maestro Guzmán.
Periódico Juventud Rebelde
19 de junio de 1978

    "La presencia de nuevos valores en la creación e interpretación musical es sin lugar a dudas uno de los más grandes éxitos del concurso de música “Adolfo Guzmán”, vehículo de amplias posibilidades para el fomento y desarrollo del talento artístico".

Silvia Johoy
Periódico Trabajadores
20 de junio de 1978


    "El concurso tiene, en primer lugar, un saldo a su favor: la apertura de la canción cubana hacia nuevos intérpretes y originales autores de las más diversas fuentes. Artistas del interior del país, aficionados, cantantes y compositores menos escuchados en la radio y en la televisión. Y un rasgo de apreciado valor para el futuro: la variedad de estilos y formas musicales.
    Las cuatro jornadas del evento son pruebas del entusiasmo musical de nuestro pueblo y de la necesidad de estos mecanismos de impulso y revelación de nuevos valores".

Periódico Trabajadores
20 de junio de 1978

    "Desde hacía mucho tiempo no tenía lugar en el campo de la música una actividad que enrolara a tal número de compositores, intérpretes, orquestadores y que tuviera pendiente
de su realización a las mayorías como ha ocurrido esta vez.
Periódico Juventud Rebelde
20 de junio de 1978

    Seriedad y organización caracterizaron la labor preparatoria del concurso, así como su parte final en el adecuado marco que ofrece el teatro Karl Marx.
    Una mención fuera de concurso merecerían quienes concibieron con tanta sensibilidad y oficio los programas de las cuatro noches tanto para el teatro como para la televisión, el director Pedraza Ginori y su compañera Loly Buján".

Periódico Juventud Rebelde
20 de junio de 1978

Recepción de bienvenida a los autores.  A la derecha, los miembros de la Comisión Organizadora Miguel Patterson, Agustín Toledo, Pedraza Ginori, Graciela Alamar, Alberto Vera y Tony Marticorena
     "No deja de ser cierto que el concurso que acaba de organizar el ICRT es de un logro innegable (podemos precisar: el programa musical más importante que se ha realizado en el país en los últimos años)".
José Rivero García
El Caimán Barbudo
Agosto 1978

    "Fueron cuatro jornadas de mucho colorido, disfrutadas por toda la población del país a través de la televisión cubana.
    Estamos seguros de que este Concurso Adolfo Guzmán, en los próximos años, habrá de convertirse en un verdadero “clásico” dentro de la vida musical del país, que exigirá de todos los participantes un nivel de calidad cada vez más elevado y contribuirá eficazmente al incesante desarrollo y enriquecimiento de la música popular cubana".

Leonardo Acosta
Revista Cuba Internacional
Octubre 1978

    Dos discos de larga duración que contenían las 24 canciones finalistas del Guzmán 78 fueron editados por la EGREM poco después del concurso.

Volumen 1
A1 –Viviana Garcia: “Canción eterna de la juventud” (Orquestación: Rey Montesinos)   
A2 –Miguel Ángel Cespedes: “Canción a nuestros jóvenes de ayer” (Orquestación: Pedro Coto)   
A3 –Marta de Santelices: ”Soldados del sol"    
A4 –Orquesta Original de Manzanillo: "Mi tierra montuna"
A5 –Bobby Carcassés: "Decir tu nombre" (Orquestación: Paquito D'Rivera)
A6 –Raquel Hernández: "Cancion para el joven ausente"

B1 –Fernando Sánchez: "Invitacion a una montaña lejana"
B2 –Esperanza Ibis: "Canción para estos años"
B3 –Freddy Laborí: "Hacia el futuro avanza" (Orquestación: Coco Leyva)
B4 –Cuarteto Yo, Tú, Él y Ella: "Canción de nuestra bella juventud"
B5 –Ramón Palacios Chenique: "Adelante por la felicidad"
B6 –Ricardo Juan: "Sobran razones para amar"

Volumen 2:
A1 -Jesús del Valle: "Canción a una mujer común"
A2 -Lázaro Morúa: "Así es la juventud" (Orquestación: Juan Formell)
A3 -Frank Ferrer: "Poema de la juventud"
A4 -Pedro Alfonso: "La nueva aurora"
A5 -José Ricardo Quijano: "Somos realidad"
A6 -Victoria de la Paz: "Primavera, flor de juventud" (Orquestación: Juan Pablo Torres)
B1 -Mundito González: "El futuro se agiganta"
B2 -Armando Cruz: "Canción para cualquier amanecer"
B3 -Marusha: "Para la edad del primer beso"
B4 -Grupo Yaguarimú: "Juntos felices cantamos"
B5 -Grupo Cuba 95: "El mundo es juventud"
B6 -Elsa Rivero: "Pequeño tema para un gran amor"


C O D A


CON AMIGOS ASÍ, NO HACEN FALTA ENEMIGOS
    Que al público le gustara o no el Guzmán 78 es normal. Siempre hay opiniones diversas y más si se trata de una competencia. Pero lo que no se puede negar es que el evento fue un suceso a escala nacional. Llenó un teatro de 5000 asientos las cuatro noches, mantuvo interesados a los televidentes, sirvió de cauce para estimular a nuevos talentos, le granjeó simpatía al ICRT –que buena falta le hacía- y sentó las bases para el éxito de los concursos que vendrían en los años siguientes.

    Pero en nuestro entorno, no todo el mundo reconoció estos logros. Siempre hay alguien a quien le molesta el que otros triunfen. Les cuento una anécdota.
   
    Dos años antes del primer Guzmán estuve pasando un período de adiestramiento en la TV de la RDA. En Berlín tuve la oportunidad de ver por dentro y de cerquita cómo era el sistema de trabajo del equipo que hacía “Ein Kessel Buntes”, el programa de variedades más célebre de Europa, que se transmitía en directo desde el Friedrichstadt Palast.

    Noté que los productores situaban en varios lugares del teatro, mezclados con el público, a una serie de figurantes cuya tarea consistía en iniciar aplausos en los momentos en que, según el guión del espectáculo, eran necesarios para crear una buena atmósfera.
    Este sistema era una variante actualizada de la claque de toda la vida, un grupo de personas -muchas veces pagadas- que en las funciones teatrales aplaudían a una cantante para apoyarla y provocar que el resto del público también la aplaudiese. En los programas cómicos y shows de variedades de la televisión estadounidense era común añadir risas y ovaciones grabadas.
    Al analizar el reto que tenía por delante, me pregunté con qué ingredientes contaba yo para elaborar un buen Guzmán 78. Gran parte del tiempo de los espectáculos iba a estar ocupado por cantantes que no eran estrellas, algunos totalmente desconocidos del gran público, interpretando obras nuevas, la mayoría de ellas difíciles de pegar en una primera audición.
    Tenía que evitar que aquello se me cayera. Así que reforcé las jornadas con invitados fuertes: Rosita Fornés, Omara Portuondo, Los Van Van, Annia Linares, José Antonio Méndez, la orquesta Ritmo Oriental, Farah María, Héctor Téllez, Virulo, Maggie y Luis, el conjunto Los Latinos… Ellos me garantizarían que la gente no se durmiera o se aburriera en su butaca o frente al televisor.
    Otra decisión que tomé fue la de emplear –que yo sepa por primera vez en Cuba- el recurso que había visto funcionar en “Ein Kessel Buntes”. Pedí al Departamento de Talento de TV Cubana un grupo de extras y los senté en el lunetario separados entre sí, con la orientación de aplaudir a los autores y cantantes de la competencia.

   -- Y ahora, se presenta en el concurso la cuarta canción finalista de esta noche. Su autor es Esperancejito de Tal y viene de Guaracabuya –anunciaba el presentador.
    Aparecía en cámara el autor y los extras comenzaban a aplaudir.
    -- Su obra se titula “La juvenil juventud joven en el Festival de la Juventud” y la interpreta Menganita Mascual.
    Y ahí estaban los aplaudidores haciendo lo suyo mientras la orquesta arrancaba a tocar.
    La concurrencia se dejaba llevar y se sumaba al palmoteo. Como en Berlín, la sistema dio resultado en La Habana. Los aplausos para los poco conocidos estaban garantizados y el ambiente, que había sido calentado por las estrellas de moda, se mantenía con buena temperatura, perfecto.
    Pues a Eduardo Moya, director de programas y persona caracterizada entonces por su constante interés en demostrar su identificación con la revolución, le pareció poco ético el que yo usara extras que aplaudieran. Y, a mis espaldas, elevó una queja a los altos niveles del ICRT acusándome de utilizar una triquiñuela, de engañar al público y de que sé yo cuantas cosas más.
    Culparme de cometer algo que él definía como poco menos que un delito, una conducta deshonesta e inaceptable en un artista revolucionario, era una imputación muy peligrosa para el acusado en aquellos tiempos en que uno no sabía como reaccionarían dos instancias repletas de talibanes: la dirección del organismo y el partido.

    Si Moya, quien hasta ese momento decía ser mi amigo, hubiera discutido el tema conmigo antes de echarme palante, es posible que yo le hubiera convencido de que los aplausos a la carta (ya fueran pedidos al público de un estudio por un coordinador, extraídos de un disco o producidos en vivo por aplaudidores) eran un recurso más a disposición de un creador, una herramienta tan válida como las que él usaba en sus dramatizados, por ejemplo, añadirle música de fondo a una escena para provocar determinada emoción en el televidente o cortar el episodio de un serial en el momento más interesante para incitar a la gente a ver el capítulo siguiente.
    Siendo consecuente con su pensamiento, Moya debía haber elevado también una queja contra quien, por los altavoces de la Plaza de la Revolución, hacía sonar a todo meter himnos y arengas para levantar el ánimo de las masas en los desfiles del 1º de Mayo.
    Su acusación llegó a las alturas pero no tuvo efecto alguno. Nadie de los de arriba me llamó para pedirme explicaciones, entre otras cosas porque yo nunca oculté que había pedido extras para sentarlos en la platea del teatro y porque estaban encantados con el resultado del evento.

    Si para algo sirvió la denuncia de Eduardo Moya fue para demostrarme que no era mi amigo y que donde menos lo esperas hay alguien que no soporta que te vaya bien y quiere joderte simplemente por el gusto de hacerlo.

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N   O   T   A   S

(1)  Alberto Vera y Giraldo Piloto integraron durante dos décadas, desde 1947, el excelente binomio autoral Piloto y Vera, que concibió algunas de las más valiosas obras de la cancionística cubana del siglo XX: “Añorado encuentro”, “Duele”, “Debí llorar”, “Tu fidelidad”, “Sólo contigo basta”, “Y deja”, “Hay que recordar”, “Nueva vida”, “Tu verdad”...


Alberto Vera y Giraldo Piloto
   Pero no se limitaron a la creación de canciones; incursionaron en otros géneros. De ellos son "Mambo Infierno" del conjunto Casino, el cha cha cha instrumental “Scheherezada”, grabado por el quinteto de Frank Emilio, el mozambique "¿Qué es esto que llega?" que interpretó Pello El Afrokán y la “Guajira con Tumbao” que popularizó la orquesta Aragón.
  Tras la muerte de Piloto, Alberto Vera estuvo unos cuantos años sin dar a conocer nuevas obras. Superado ese paréntesis, volvió a la composición. De esta etapa, algunas de sus piezas más conocidas son “Amigas”, “Y mucho más" y "Lo que me queda por vivir”. Vera falleció en 1996
.


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A las piezas con amplia información y mis recuerdos
sobre el II Concurso Adolfo Guzmán, celebrado en 1979,
y el III, el de 1980,
se puede acceder pulsando los siguientes enlaces:





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 La empresa norteamericana Create Space / Amazon ha publicado,
en formato papel, mis dos libros "Pedraza Ginori Memorias Cubanas".
Sus páginas son un compendio de mis experiencias y mis circunstancias, vividas en el mundo de la televisión, los espectáculos, la creación musical,

la radio, la publicidad y la prensa.
Los dos volúmenes recogen, en clave autobiográfica, sucesos, “batallitas”, semblanzas, anécdotas y reflexiones personales.
El Libro 1, “Eugenito quiere televisión”, tiene 342 páginas. 

El Libro 2, "Quietecito no va conmigo", 362 páginas.
Ambos están a la venta en las webs
 www.createspace.com  www.amazon.com  www.amazon.es

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6 comentarios:

  1. Gracias Pedraza Ginori por esta entrada de hoy, la estaba esperando desde que descubri tu Blog hace meses, el que he seguido asiduamente.
    Seguramente pronto habra una del II Guzman.
    Mil gracias nuevamente por tu blog en general y el regalo singular de una imagen en tu entrada de hoy.
    Un abrazo.
    Tony Pisani

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  2. Me uno a las palabras de Tony querido Yin! Gracias por tu blog tan completo!

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  3. Sobre el tema de los aplausos inducidos, me sorprende que alguien que provenía del medio criticase una práctica que ha sido tan Antigua como el medio mismo. En los estudios de television y radio a los que yo acudía cuando era un muchacho a ver programas en vivo, existían los cartels lumínicos de APLAUSO que eran controlados por los directores (pienso yo) o sus asistentes. Efectivamente fue más fácil seguramente después, inclusos para programas que se grababan sin public o incluir grabaciones, y así hacen hasta con los programas de humor, insertandoles risas, un poco para que la gente sepa donde está el chiste. El protagonist a de la anécdota que cuenta demostró su ignorancia y usted Ginori, hizo muy bien en introducir lo que aprendió con los alemanes.

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  4. Maestro, Ginori es un maestro. Leer esto despierta sentimientos encontrados. Por un lado admiración ante tanto talento, gratitud por los detalles, los apuntes, las fotos, las historias. Por otro la rabia por lo incomprendido que desemboca en el fin de algo hermoso, de un tiempo que no volverá. Los programas de televisión que creaste marcaron muchas cosas en mí. Cada día te admiro más. Ahora me gusta usar el presente. Un abrazo gigante desde el cariño, el recuerdo y la distancia. No soy Anónimo, mi nombre es Joel Valdés y admiro a Ginori desde hace muchos años. Ya espero la crónica sobre el Guzmán 79.

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  5. Formidable Yin, esta cronica es abundante en detalles y muy refrescante. Aunque se que no es nada facil, espero que puedas hacer las demas.
    Un abrazo de quien te admira y quiere con respeto
    Perez-Perez

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  6. qué maravilla! Gracias, Yin. Y Miriam Socarrás encantada con tu saludo!

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